Un mago diminuto con un impacto desproporcionado, Vitinha orquesta el mediocampo del PSG con maestría técnica y energía incansable. Su juego de pases cortos y precisos, resistencia a la presión y capacidad de controlar el ritmo lo hacen un modelo moderno. A pesar de su modesta estatura, su perfil e influencia en el juego superan ampliamente las expectativas.