Compacto pero omnipresente, Bernardo Silva teje entre defensas con gracia de ballet y control preciso. Su bajo centro de gravedad y pies veloces le permiten evadir la presión casi a voluntad. Un centrocampista completo que combina creatividad, ritmo de trabajo y habilidad goleadora, Bernardo sigue siendo uno de los futbolistas más cerebrales y técnicos de Europa.